Lo que nadie te dice: Cómo evitar que el proceso se vuelva una batalla
A veces, con las ganas de que por fin dejen el pañal tus niños, puedes terminar presionando de más sin querer. Pero ojo, forzar la situación puede ser contraproducente. Aquí te contamos cómo llevar la fiesta en paz:
• ¡Cero dramas y cero luchas de poder! Si notas que tu peque se resiste, lo mejor es hacer una pausa. Presionar demasiado puede hacer que el niño empiece a "aguantarse", lo que nos lleva directo al temido estreñimiento. Si ves que no fluye, ¡no pasa nada! Inténtalo de nuevo en unas semanas.
• El poder de las palabras: Tu actitud lo es todo. Cambia los términos negativos como "fuchi", "qué asco" o "hueles feo" por un lenguaje natural y constructivo. Celebrar sus pequeños logros con refuerzo positivo y muchas porras hace que el proceso sea mucho más rápido y, sobre todo, cero estresante para ambos.